¿Cómo ahorrar en la factura de la luz?

La tarifa eléctrica en España es una de las más caras de toda la Unión Europea. Y las subidas de cada mes de enero hacen que la diferencia vaya en aumento. Como consecuencia, y a pesar de los esfuerzos, supone un auténtico quebradero de cabeza para millones de familias que, sin saber cómo ahorrar en la factura de la luz, ven imposible reducir más la cuota y llegar a fin de mes sin apuros.

Los picos más altos se notan, sobre todo, durante los meses con temperaturas más extremas: en invierno y verano. Durante la temporada estival, sobre todo, por los aparatos de aire acondicionado; en las épocas más frías, por la necesidad de aumentar las horas de luz artificial, por los radiadores y por el aumento del consumo energético al permanecer más tiempo en casa. Al cabo de un solo mes, y sin darnos cuenta, el recuento de kWh consumidos es superior a lo que realmente necesitamos. 

¿Es posible reducir los costes innecesarios y adelgazar la factura?

Sí, lo es. Sólo son necesarias unas nociones básicas de eficiencia energética y la desaparición de alguno de los mitos sobre consumo eléctrico más extendidos. Si sabemos cómo ahorrar en la factura de la luz, llegar a fin de mes nos parecerá una tarea notablemente más sencilla.

Mitos y verdades del consumo energético

Controla el consumo para ahorrar en la factura

# Mito número 1: los electrodomésticos en modo de espera no consumen.

Primer fallo en la búsqueda de soluciones para ahorrar en la factura de la luz. La televisión, el decodificador del cable, la pantalla del ordenador, el router… Aunque no los estemos utilizando, estos aparatos consumen energía. Por eso, siempre que no se necesiten, deben quedar completamente desconectados. 

#Mito número 2: es más caro apagar y encender [la luz, la calefacción, el televisor…] que dejarlo en marcha de manera constante.

Sobre todo, cuando hablamos de calefacción, muchas familias consideran que consume menos dejándola a una temperatura estable que apagándola y encendiéndola cuando se necesite. Sí es cierto que para ponerla en marcha requiere un empuje más fuerte para conseguir la temperatura deseada. Pero, en cualquier caso, es menor que un consumo continuado (e innecesario).

#Mito número 3: la pérdida de calor por las ventanas y puertas apenas se nota en la factura.

Otro de los grandes mitos de la eficiencia energética. Sin unas ventanas con buen sistema de aislamiento, el consumo de energía puede dispararse.

Cinco consejos para ahorrar energía eléctrica en el hogar

  • Entender la factura de la luz. Antes de luchar contra el problema, lo mejor es conocerlo. Debemos saber qué es lo que estamos pagando y encontrar posibles vías de escape. Por ejemplo, si nunca se han ido los plomos, aun teniendo muchos electrodomésticos encendidos, es que tenemos contratada más potencia de la que necesitamos. Si la reducimos a un nivel inferior, podremos ahorrar cerca de 45 euros. Pero ¡cuidado! Solo se puede realizar un cambio al año y, en cualquier caso, hay que pagar por él. Es importante consultar con el proveedor de los servicios de energía.

  • Tarifas con discriminación horaria. El consumo energético a lo largo del día es diferente en cada hogar. Por ello, algunas familias optan por la discriminación horaria, por la que pagan más o menos dependiendo de las horas que tengan contratadas. Estas tarifas marcan dos o tres periodos a lo largo del día (punta, valle, supervalle), siendo la hora punta la más cara. Si el mayor gasto se produce en las horas valle o supervalle, la factura de la luz puede reducirse hasta un 15%.


  • Controlar la calefacción. Uno de los consejos más básicos para ahorrar energía en el hogar. Lo ideal es mantener unos 21º durante el día y entre 15 y 17ºC cuando estemos durmiendo. Los termostatos pueden ayudarnos a llevar el control de la temperatura, aunque con un sistema de calefacción de calidad y unas ventanas que garanticen el aislamiento, el éxito está asegurado. Una de las recomendaciones más extendidas es la de optar por un sistema de calentamiento y refrescamiento eficiente, como el suelo radiante. Mientras los radiadores pueden repartir el calor de manera irregular, con este método de calidad el equilibrio está asegurado sin que notemos su presencia.  

  • Aprender a utilizar los electrodomésticos. Poner la lavadora y el lavavajillas a temperaturas bajas (calentar el agua implica un incremento del consumo energético); aprovechar el calor residual para terminar de cocinar, no introducir alimentos calientes en la nevera…

  • Instalar puertas y ventanas que garanticen el aislamiento térmico y favorezcan el aprovechamiento de la luz solar. Descubrir cómo ahorrar en la factura de la luz también pasa por el descubrimiento de unos mecanismos y hábitos más eficientes. Unos cerramientos de PVC de calidad impiden la pérdida del calor y frío del interior de la vivienda.

Con estas nociones básicas de eficiencia energética, podremos disfrutar de nuestro hogar sin que la factura de la luz se dispare. Apuesta por sistemas de climatización sostenibles y unos cerramientos eficaces en cuanto aislamiento térmico y el confort y el ahorro estarán asegurados. 

Para completar tu ahorro descubre cómo ahorrar en calefacción